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LA SEPARACIÓN DE LOS HEROES

Tidus se puso en marcha hacia las montañas que veía en el horizonte, no le gustaba la idea de dejar a sus nuevos compañeros de batallas pero no podía hacer otra cosa, era consciente del peligro que corría el planeta y de que tenía que acabar "posiblemente" de nuevo con Verdugo final como ya lo hizo en el pasado, el suelo no paraba de temblar, cada cierto tiempo pequeños terremotos asolaban el planeta entero, la compresión del tiempo lo estaba destrozando poco a poco. Pero la velocidad de destrucción aumentaba. Tidus también tenía que tener precaución de no caer en las grietas que de vez en cuando se abrían a sus pies, algún que otro Finghur, y Ogro se cruzaron en su camino pero Tidus con su ya bastante madurada experiencia les mataba sin dificultades, bajó una llanura y vio que aún le quedaba más de un día para llegar su destino, un destino que ni siquiera el sabia cual era, tenía un presentimiento de que cuando llegase al final de las montañas vería lo que busca o que quizá estuviese en las propias montañas.
Empezaba a ponerse el sol, Tidus aceleró el paso para llegar antes que anocheciera al bosque que tenia enfrente ahí se cobijaría de monstruos o cualquier cosa que lo pudiese atacar. Llegó al pequeño bosque y se internó en él.
Ya había anochecido y su cansancio pudo más que su ansia de llegar a su destino y se acostó debajo de un árbol con una pequeña hoguera encendida para darle calor, no temía que algún monstruo lo atacase de noche porque sabía que aria tanto ruido que le daría tiempo a levantarse e incluso a lavarse la cara antes de contraatacar. Tidus se durmió.
Algo le despertó aun era de noche pero ya no tan oscura, se notaba que iba a amanecer dentro de poco, un pequeño ruido de fondo.como un zumbido... Tidus se levantó rápidamente y agarró su espada con fuerza de entre los arboles salieron dos mosquitos gigantes venenosos directamente fueron a por él, Tidus los esquivó sin mucha dificultad y les contraatacó dando varios espadazos rapidísimos con la sorpresa de que los mosquitos los esquivaron también, comenzaron a moverse muy velozmente Tidus por mas que movía su espada intentando darles no obtenía éxito los mosquitos le atacaban con embestidas que dieron a Tidus de lleno tirándolo al suelo.
-Con la espada no lo voy a conseguir, son demasiado hábiles, yo no domino mucho atacar a monstruos voladores...
Uno de ellos atacó con su aguijón para envenenarle dando una volteleta a la derecha le esquivo quedándose de frente a el alzó la mano y del cielo salieron dos rayos enormes que alcanzaron al mosquito friéndolo mientras Tidus decía una palabra en bajo. -Electro++.
Habiéndose quedado sin nada de poder mágico y sin posibilidades de alcanzarle con su espada, Tidus se había quedado a merced de su último enemigo. El mosquito atacó con violencia obligando a Tidus a esquivar una y otra vez su aguijón, pero mientras esquivaba tropezó con una rama mal colocada en el suelo haciéndole perder el equilibrio, el mosquito aprovechó la situación acertándole de lleno con su aguijón en un hombro. El veneno ya estaba dentro d Tidus.
-No. estoy perdido.
Tidus envenenado con compañía no hubiera tenido problemas, pero el solo en un bosque desierto no tendría posibilidades de salir con vida sin un antídoto. El veneno le iría consumiendo su vitalidad poco a poco hasta matarle, Tidus con muy pocas fuerzas llegó hasta un árbol apoyándose en él. El mosquito se paró frente a él como burlándose y entonces se lanzó a por Tidus, por última vez...
Un enorme balón de Blitzball salió de la nada golpeando al mosquito justo antes de que alcanzase a Tidus el mosquito herido por el impacto del balón cayó al suelo y murió..Lo ultimo que vio Tidus es una figura saliendo entre los árboles..Y se desmayó.
-Siempre tenemos que estar cuidando de él. Ay ay este chico siempre metiéndose en problemas.
-Para eso estamos nosotros ¿no? para ayudarle.
-Pero como puede ser que no esté en el etéreo? el mismo nos dijo que era un sueño de los oradores.vimos como desaparecia delante de nosotros.
-No lo se, pero me alegro de que este de vuelta con nosotros.  Tidus oyó una voz femenina abrió los ojos con dolor...notaba el antídoto recorriendo su cuerpo, alguien le había salvado pero ¿Quien? Tidus consiguió que su vista se aclarara lo suficiente para ver a Wakka de pie frente a él...y a su lado estaba Lulu.
-¡¡Wakka, Lulu!! Me alegro mucho de veros. ¿Como me habéis encontrado?
-El destino colega... no puede haber otra explicación, nosotros íbamos por este bosque hacia la gran montaña porque vimos un gran monstruo hace dos días dirigirse hacia allí.
-Oh no.  Ese era Verdugo final... no puedo permitir que consiga el pedazo del Flauros. ¡Tenemos que detenerle!
-Verdugo final!?? Dijo Lulu. Pero... eso es imposible, le vencimos como puede haber vuelto? y que dices del Fauror ese?
-Es una larga historia amigos espero tener algún día tiempo suficiente para contároslo todo, lo que tenemos que hacer ahora sin descanso es llegar a esa montaña.
Los tres chicos se pusieron en marcha ya era medio día y les quedaba un largo camino.

Zidane llegó por fin a la ciudad del futuro, Lunatic Pandora. Había caminado durante largo tiempo para llegar asta ella enfrentándose contra todo tipo de criaturas por el camino, Wendigos, Arqueosaurios, Gusanos de arena... La ciudad en verdad no tenia nada de ciudad solo varias casas pequeñas en los lados y una grandísima base en el centro con una pista inmensa de aterrizaje detrás, Zidane supuso que las pequeñas casas eran para los empleados de allí mas que nada.
Se dirigió directamente hacia la base aérea entrando a la derecha se encontró con un par de hombres robustos hablando y se dirigió hacia ellos en busca de información.
- Hola colegas me llamo Zidane, ¿Que tal lo lleváis? Necesito un buen barco volador para surcar los cielos.
Los hombres parecieron no oír a Zidane porque siguieron hablando entre ellos, gruñendo. Al final uno sin ni siquiera mirarle dijo...
-Los barcos voladores no existen desde hace siglos, aquí solo naves espaciales y aviones.
-¿Naves espaciales? valla no se lo que son. Pero bueno yo solo quiero ir por el cielo...estoy buscando algo en él.
El otro que hasta el momento no había dicho nada giró la cabeza para mirarle tenia una cicatriz enorme en la mejilla y habló
-¿Buscar algo en el cielo? tu estas loco ¿no? as visto los monstruos que hay por ahí sueltos? han destrozado casi todos los aviones que había por aquí y nadie se atreve a ir en avión ahora.
-Si que hay un hombre... Dijo el otro -Un hombre que esta tan loco como tu. A ese no le importa volar con todos esos monstruos por ahí fuera, si necesitas un avión ese es tu hombre, se llama Cid.
-¿Donde puedo encontrarle?- Preguntó Zidane rápidamente
-Mira.- El de la cicatriz señaló a algo por la ventana- por allí llega.
Zidane se acercó a la ventana y al asomarse vio una avioneta roja que se acercaba a la pista de aterrizaje, iba veloz y bajó casi en picado, el avión hizo un ruido estridente mientras se posaba en el suelo y el motor dejaba de girar, Zidane salió a la pista y se dirigió al extraño avión rojo, de él estaba saliendo un hombre. Era alto y fuerte, tenía un gorro de aviador con unos anteojos en la frente y estaba fumando un puro que tiró despreocupadamente al suelo y se encendió otro, no se había afeitado durante varios días y tenía un rostro viejo y cansado.
-¿Tu eres Cid?- Preguntó Zidane con seguridad.
-¿Quien quiere saberlo?- le contestó el extraño hombre con una voz muy ronca o grave producto de el tabaco que llevaría años fumando.
-Me llamo Zidane, vengo de mm.... muy lejos y estoy buscando algo en el cielo, me han dicho que eres el único loc... El único hombre con valor como para volar en por estos cielos infectados de monstruos...espero que no me hayan engañado...- Zidane cambió un poco el tono de voz intentando picar al hombre para que le ayudase.
-Muy bien chico. Es cierto, soy el único hombre con agallas por aquí...  Zidane pensó que su estrategia para que le ayudase había dado resultado, pero el hombre continuó hablando.
-...Aunque también se me conoce como el único "loco" que vuela estos días ¿no es así? ¿No me han nombrado así? Chavalín tengo bastantes mas años que tu para saber cuando están intentando picarme a hacer algo y nunca jamás lo han conseguido...
A Zidane se le calló el alma a los pies.
-Pero en cambio te voy a ayudar, porque veo en ti una sinceridad y fuerza de voluntad que me sorprenden en un chico como tu, además tengo la sensación que lo que buscas es muy importante y no solo para ti. ¿No es así?
Zidane se sorprendió al ver la capacidad de observación, de intuición y de fuerza que desprendía ese señor, tenía que tener mas de 40 años y así lo reflejaba su rostro pero su espíritu y potencial eran de cualquier joven, aceptó encantado la ayuda montando en el estropeado avión y preparándose para surcar los cielos en busca de Ozma.

La cueva era impresionantemente grande y oscura, Squall había tenido que hacerse una rústica antorcha para no perderse en la oscuridad. Llevaba ya casi dos horas dando vueltas en las largas galerías de la cueva, había perdido la orientación hacía un rato ya y se encontraba parado en una nueva bifurcación pensando que hacer.
-Vale ¿a dónde tiro? ¿Derecha o izquierda?
Había oído alguna vez que cuando tuviese este tipo de dudas tirase hacia el lado de su mano dominante osea que se encaminó hacia la derecha, de pronto se paró en seco al haberle parecido escuchar un ruido de metal en la otra dirección.
-Habrá sido alguna gota de agua que ha caído en el fondo de algún túnel y el eco me ha jugado una mala pasada.- pensó.
Pero en cambió el ruido volvió a escucharse ahora más claro que antes, era el sonido de metal chocando con algo...era...
-¡UNA ESPADA!
Squall que ya había olvidado completamente el camino por el cual había empezado, corrió hacia el camino de la izquierda, cuanto más se acercaba al final de esa galería más frecuentemente escuchaba el sonido de la espada chocándose contra "lo que diablos estuviera golpeando", siguió avanzando más y más hasta que apreció en la oscuridad unas pequeñas chispas, después de correr un minuto mas llegó al final de la galería, tenia su espada desenfundada y en la mano. Llegó a una pequeña sala iluminada por 3 antorchas a los lados puestas en las paredes y justo en el centro encontró un hombre, era muy alto y se le veía muy mayor, con una pequeñísima barba descuidada, unos ojos profundos con unas casi invisibles gafas debajo de sus ojos. tenia el pelo lleno de canas y corto lo que mas le llamó la atención era su indumentaria, llevaba una especie de vestido o gabardina roja la cual una manga tenía quitada y colgándole por detrás y con sus dos manos tenía cogida su grandísima espada con dos filos que Squall no había tardado nada en reconocer, era la MASAMUNE. El hombre llevaba unos pantalones grises y colgado de un lado algo parecido a una botella. Detrás de él había un increíble Begimo 4 veces más grande que el hombre.
-Le va a destrozar. -pensó Squall en cuanto lo vio pero cambió de idea a los pocos segundos...
El hombre que tendría al menos 45 años levantó su espada y miró al Begimo, este comenzó a correr como un loco hacia el indefenso hombre pero cuando estuvo apunto de embestirle le esquivó echándose hacia un lado y dando una rápida estocada que le cortó todo el abdomen, el increíble mastodonte retrocedió por el dolor pero volvió a la carga el hombre sin inmutarse cogió su botella, bebió un trago y echando su espada hacia delante escupió lo que había bebido en ella dándola un brillo nunca visto en una espada saltó en un increíblemente rápido movimiento que pilló de sorpresa al Bengal y le dio el ultimo espadazo que destrozó al Bengal por completo en una explosión donde salieron unas llamas rojas que lo envolvieron y el monstruo literalmente se volatilizó... el hombre se quedó de rodillas en el suelo con la cabeza gacha y apoyándose en su espada. Squall que no salía de su asombro se acercó al hombre por la espalda para descubrir quien era y que hacia allí abajo.
-Perdona qu.... A Squall no le dio tiempo a decir nada más ya que el extraño señor en un movimiento que ni había llegado a ver se había levantado y ahora lo tenía frente a frente apuntándole con su espada en la garganta. Squall cuando tuvo tiempo de reaccionar se echó hacia atrás y también levantó su espada.
-¡Eh Eh tranquilo hombre! no soy un enemigo. Sólo quería saber que haces aquí.
-Este sitio no es lugar para jovenzuelos con espaditas de plástico. -Dijo el hombre con la voz mas fría que había oído jamás.
-Te sorprendería saber que no soy un simple jovenzuelo inexperto, pero ese no es el caso, tengo prisa estoy buscando a un poderoso enemigo que tiene que estar por aquí y tengo que encontrar un objeto importante.
-El único enemigo poderoso que hay por aquí es más de lo que tu puedes soportar jovencito, yo le vi entrar, vi a Ente Omega y le estoy buscando para acabar con él para siempre.
-¿Tu solo pretendías enfrentarte a el? ¿Y como puede ser que le conozcas? Tiene que ser de la misma época que Tidus.- Se dijo por lo bajo Squall.
-¿Tidus? ¿Conoces a Tidus? ¿Está vivo? Contéstame.
-Si, si tranquilo hombre... Estuve con él un tiempo pero nos hemos tenido que separar para continuar con nuestra misión.
-Vaya parece que hay muchas cosas que no sé, me las puedes contar por el camino.
El extraño hombre se dio la vuelta y se internó en un profundo y oscuro túnel, Squall se sentía desconcertado con la actuación del hombre, pero sabía por lo que había visto que era un poderosísimo aliado y no le iba a dejar ir solo.
-¡Hey espérame! ¡Ni siquiera me has dicho tu nombre!- Squall corrió para alcanzar al hombre.
-Mi nombre es Auron. -Escuchó en la lejanía. Squall le alcanzó y se puso a su lado y siguieron andando.

Allí estaba parado delante de él, la brisa suave procedente del mar le acariciaba el rostro y le movía el pelo pero Cloud seguía inmóvil y frente a él, un pequeño Tomberi quieto con su mirada fija en el. Cloud sabia que un movimiento en falso podía ser fatal ya que el tomberi podía matarle si le clavaba su cuchilla. Aunque pequeña la cuchilla del tomberi era el arma mas peligrosa y mortífera del planeta...También había que tener mucho cuidado en atacarle ya que el contraataque del Tomberi consistía en su temible rencor de la raza y era un ataque devastador... Cloud tenia que conseguir matarle de un solo golpe… de pronto el tomberi dio un paso hacia delante... seguido después de otro mas, Cloud un poco más tenso que antes se obligó a pensar con más rapidez, al monstruo solo le quedaban dos pasos mas para estar a su altura y poder atacarle con su mortal cuchilla. Cloud no lo pensó más, pegó un gran salto hacia el tomberi mientras murmuraba, una palabra salió de su boca. - Piro+.  Una gran bola de fuego golpeó al bicho desequilibrándolo un momento el cual aprovechó Cloud desenfundado su Ragnarok le cayó encima dándole una estocada mortal, su victima se volatilizó, convirtiéndose en pequeñas bolitas de vida mientras Cloud enfundaba su espada y proseguía su camino.
-No he llegado tan lejos para morir ahora. - Murmuraba mientras terminaba llegando al océano.
Estaba claro que Cloud necesitaba un submarino, ya que no podía meterse al océano tan tranquilo y no tenia tiempo como para ponerse a buscar por el mundo una materia "    ". Miró a su derecha e izquierda, en ésta última dirección le pareció ver en la lejanía algún tipo de pueblo que posiblemente tendría puerto.
- Bueno pues ese es mi próximo destino, ya tengo otro medio día de caminata.
Comenzaba a anochecer, Cloud llevaba 10 horas andando y su cuerpo necesitaba un descanso, también estaba hambriento y se le cerraban los ojos por el sueño.. estaba apunto de acostarse allí mismo hasta que vio una pequeña luz un poco mas adelante, era una ventana, llegaría al pequeño pueblo en menos de 20 minutos, y aunque estaba muerto de hambre decidió reservar sus provisiones para cuando estuviese debajo del océano, y comer en una posada de allí algo más apetitoso. Cuando llego ya había anochecido por completo, el pueblo era mas grande de lo que el había llegado a pensar, varias casas a los lados, las calles eran muy oscuras y simples, una calle principal con una pequeña estatua en el centro y casas a los lados, alguna callejuela y poco mas, pero aun así el pueblo tenia aspecto de grande y no pobre, había una posada a la derecha y vio el puerto al final del pueblo a la izquierda, decidió que lo investigaría al amanecer cuando su estomago estuviese lleno y su cuerpo descansado. Las calles estaban prácticamente vacías, de vez en cuando veía pasar a algún hombre que volvía a casa después de una larga jornada laboral o a alguna pareja que iba a casa.
-Perdone, ¿Hay alguna taberna en el pueblo? Preguntó Cloud a un ciudadano anciano al no estar seguro si en la posada que había visto servirían también comida.
-Ves a la taberna "el Pony Feliz". El anciano señaló a una calle que pasaba junto dos casas iguales, -sirven buena comida, aunque lo peor de la ciudad se reúne allí, y estas son las horas en las que más malandrines de esos se juntan.
-No se preocupe viejo, se cuidar de mi mismo... pero tendré cuidado. Gracias.
El anciano siguió su camino y Cloud se puso en marcha hacia la dirección a la que había señalado. Estaba detrás de dos casas altas en una gran calle pequeñamente iluminada por dos farolillos a los lados.la taberna parecía muy grande desde fuera y Cloud no tardaría en descubrir que desde dentro también...

 

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